Santo Domingo, RD.-Cada 31 de enero se celebra en la República Dominicana el Día Nacional de la Juventud, en honor a San Juan Bosco (1815-1888), reconocido como padre y maestro de la juventud.
Este sacerdote católico italiano, educador y escritor, dedicó su vida al mejoramiento y la educación de los jóvenes en situación de vulnerabilidad, incluyendo niños de la calle y delincuentes juveniles en la Italia del siglo XIX. Una de sus frases más célebres es:
“Los jóvenes no sólo deben ser amados, sino que deben notar que se les ama.”
Don Bosco consagró su vida a trabajar en favor de la juventud, promoviendo su formación tanto en el ámbito laboral como religioso, convencido de que en ella residía el futuro de la nación.
El Día Nacional de la Juventud fue declarado mediante la Ley No. 20-93, promulgada el 5 de diciembre de 1993, estableciendo el 31 de enero como la fecha oficial en conmemoración a San Juan Bosco.
El Ministerio de la Juventud es la entidad responsable de formular, coordinar y supervisar la política estatal en materia de juventud, asegurando el cumplimiento de la Ley General de Juventud (Ley 49-00), promulgada el 26 de julio del 2000, la cual amplió las funciones de la anterior Dirección General de Promoción de la Juventud, creada mediante el Decreto No. 2981 del 21 de mayo de 1985.
Desde 1985, año declarado por las Naciones Unidas como el “Año de la Juventud: Participación, Desarrollo y Paz”, se conformó un comité dominicano para programar actividades relacionadas con la juventud. En 1993, además del Día Nacional de la Juventud, se instauró el Premio Nacional de la Juventud, con el propósito de reconocer el esfuerzo y aporte de los jóvenes dominicanos a la sociedad.

