Santo Domingo.- El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, afirmó que el MESCyT está llamado a desempeñar un papel decisivo en la construcción y comunicación del nuevo modelo educativo que necesita la República Dominicana.
Durante el Foro Interno del MESCyT, celebrado como parte de la Consulta Nacional para la Transformación de la Educación Dominicana, Santos Badía sostuvo que los servidores de la institución deben conocer, comprender y asumir el alcance del proceso, para convertirse en multiplicadores de una narrativa clara ante la sociedad.
“Si una institución tiene que dominar la narrativa de la transformación educativa, es precisamente el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, porque aquí nació la visión y se construyó el concepto”, expresó.
El funcionario explicó que el país necesita un sistema educativo integral, capaz de articular todas las etapas de formación y responder a los cambios científicos, tecnológicos, sociales y económicos del mundo contemporáneo.
Indicó que una de las propuestas con mayor acogida plantea la organización del sistema en cuatro grandes subsistemas: educación preuniversitaria; educación superior; formación técnico-profesional; y ciencia, tecnología e innovación.
Según explicó, este modelo permitiría preservar las competencias y particularidades de cada área, al tiempo que establecería una visión común, una coordinación estratégica y mecanismos de continuidad entre los distintos niveles educativos.
Una escuela del siglo XIX frente a los desafíos del siglo XXI
Santos Badía señaló que la transformación resulta impostergable porque el país conserva estructuras, metodologías y contenidos vinculados a modelos del pasado, mientras la sociedad y el sistema productivo avanzan bajo las exigencias de la cuarta revolución industrial.
“La República Dominicana tiene una escuela cuyo pensamiento todavía responde al siglo XIX, profesores formados bajo las lógicas del siglo XX y estudiantes que viven plenamente en el siglo XXI. El gran desafío es lograr conectar esas realidades”, manifestó.
El ministro afirmó que el desarrollo de la inteligencia artificial, la robótica, la realidad aumentada, los gemelos digitales y las plataformas virtuales obliga a revisar la forma en que se enseña, se aprende y se prepara a los ciudadanos para el trabajo y la vida.
En ese sentido, destacó la necesidad de fortalecer desde los primeros años la lectura comprensiva, la escritura, la ortografía, la gramática, el razonamiento matemático y el pensamiento crítico, por constituir la base de todos los aprendizajes posteriores.
También planteó que la educación secundaria debe ofrecer rutas diferenciadas, de acuerdo con las capacidades, intereses y vocaciones de los estudiantes.
Explicó que el sistema debe contar con una ruta científico-humanista para quienes se orienten hacia la investigación y los estudios universitarios, así como una ruta científico-técnica que permita a los jóvenes concluir el bachillerato con un oficio, una certificación o una competencia laboral concreta.
“El bachiller que no continúe inmediatamente hacia la educación superior debe salir preparado para trabajar, emprender y ganarse la vida dignamente, sin que eso le impida regresar posteriormente al sistema educativo”, precisó.
Educación pertinente para el empleo y el desarrollo
El titular del MESCyT insistió en que la educación debe garantizar pertinencia, calidad y oportunidades reales de inserción laboral.
Señaló que las instituciones deben conocer dónde están sus egresados, en qué áreas se desempeñan y si la formación recibida responde a las necesidades del mercado laboral y del desarrollo nacional.
Asimismo, propuso avanzar hacia un currículo regionalizado, vinculado con las características productivas y sociales de cada territorio.
Destacó que las inversiones proyectadas en turismo, zonas francas, agricultura, servicios y tecnología generarán miles de empleos, pero advirtió que el país debe contar con el talento humano requerido para ocuparlos.
“Si no formamos los recursos humanos que necesitan esas inversiones, corremos el riesgo de que las oportunidades se trasladen hacia otros países”, afirmó.
Sobre la educación superior, señaló que las universidades deben transformar sus currículos, metodologías y programas, debido a que en ellas se forman los docentes, investigadores y profesionales que sostienen el resto del sistema educativo.
Santos Badía aseguró que la educación superior mantendrá un papel central en el nuevo modelo, especialmente en la formación docente, la investigación, la innovación y la generación de conocimientos.
MESCyT será parte activa del proceso
El ministro llamó a los servidores del MESCyT a involucrarse activamente en la transformación y a trabajar como un solo equipo.
“Necesitamos que ustedes tengan una visión clara de lo que estamos construyendo. Este proceso debe generar compromiso y la certeza de que una educación de mayor calidad beneficiará a cada trabajador, a sus familias y a toda la sociedad dominicana”, expresó.
Durante su intervención, presentó un balance de la Consulta Nacional, que ha recorrido las distintas regiones del país y ha contado con la participación de representantes del sector educativo, empresarial, estudiantil, docente, científico, comunitario y social.
Explicó que también se han desarrollado encuentros con expertos, organizaciones educativas, instituciones públicas y representantes de la diáspora dominicana en Europa y América.
El proceso cerrará su primera etapa con el Gran Congreso de la Consulta Nacional para la Transformación de la Educación Dominicana. Santos Badía indicó que, luego del Congreso, se iniciará la sistematización de las propuestas y la elaboración del nuevo marco jurídico.
“Estamos construyendo una transformación educativa que permitirá al país aprovechar los avances científicos y tecnológicos, fortalecer su capacidad productiva, generar empleos de calidad y garantizar mejores oportunidades para las próximas generaciones”, concluyó.

