Toronto.- El Gobierno canadiense incluirá en los presupuestos federales que presentará el jueves sus nuevos objetivos de inmigración para los próximos tres años, en un momento en el que organizaciones empresariales presionan al Ejecutivo de Mark Carney para que flexibilice las restricciones a la llegada de trabajadores extranjeros.
Será el segundo año consecutivo que Ottawa incorpore la actualización anual de los niveles migratorios al presupuesto federal, que será presentado por el ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne.
El actual plan establece la admisión de 380.000 residentes permanentes al año entre 2026 y 2028, tras los recortes iniciados en 2024, cuando Ottawa rebajó de 500.000 a 395.000 el objetivo de 2025, y limita las nuevas llegadas de residentes temporales a 385.000 este año y 370.000 en cada uno de los dos siguientes.
Además, el Gobierno había anunciado que quería reducir el número de residentes temporales por debajo del 5 % de la población canadiense a finales de 2027, desde el 6,7 % registrado el pasado julio.
Las restricciones han coincidido con una brusca desaceleración demográfica. La población canadiense aumentó solo un 0,5 % entre julio de 2025 y julio de 2026, la tasa de crecimiento interanual más baja para ese periodo desde 1915-1916.
Contratación de extranjeros
Sin embargo, distintas organizaciones empresariales advirtieron que la reducción migratoria está dificultando la contratación en algunos sectores.
Restaurants Canadá, que representa al sector de la restauración, señaló esta semana que se reunió con altos funcionarios del Ministerio de Inmigración para trasladarles sus necesidades laborales antes de la presentación del nuevo plan.
Por su parte, la Federación Canadiense de Empresas Independientes (CFIB, por sus siglas en inglés) sostiene que nueve de cada diez pequeñas empresas que utilizan el programa de trabajadores extranjeros temporales consideran que no podrían sustituir a esos empleados con trabajadores locales y reclama mayor flexibilidad para determinadas profesiones.
Carney aseguró que el sistema migratorio está de nuevo «bajo control», aunque en septiembre afirmó que Canadá podría iniciar en el futuro un “aumento controlado” de su población.
El nuevo plan revelará si Ottawa mantiene el actual endurecimiento o empieza a introducir excepciones para atender las necesidades laborales de sectores concretos.

